Cómo afectan los pulsos electromagnéticos a las células y cómo intervienen el Zapper-Pro, el Tor-Gen y el F-Gen en este proceso
El cuerpo también funciona eléctricamente
Pequeñas diferencias de voltaje y el movimiento de partículas cargadas permiten el funcionamiento de células, nervios y músculos.
Pulsos magnéticos, respuesta tisular
Un campo magnético pulsante puede crear un campo eléctrico débil en el tejido y desencadenar una respuesta biológica.
La frecuencia no es el único factor
La forma y la intensidad de los pulsos, la duración del uso, la distancia y el método de transmisión de la señal también son importantes.
Modo eléctrico o magnético
A las salidas del Zapper-Pro pueden conectarse electrodos para el contacto directo con la piel (mangos de cobre o un juego de electrodos secos), o placas con bobinas que emiten campos magnéticos pulsados.
Cuando pensamos en el cuerpo humano, lo primero que nos viene a la mente son los órganos, los músculos, los huesos, la sangre y los procesos químicos. Pero cada célula viva es también un pequeño sistema eléctrico. Sin las diferencias eléctricas entre el interior y el exterior de la célula, no habría funcionamiento normal de los nervios, contracción muscular, latidos cardíacos ni transmisión ordenada de información. Aquí es donde entran en juego los Campos Electromagnéticos Pulsados (PEMF). No se trata de imanes continuos ni de las descargas eléctricas que la gente suele imaginar al oír la palabra «electricidad». Son pulsos variables en el tiempo, cuidadosamente diseñados, que crean un campo magnético pulsado cerca de una bobina. En el tejido conductor, este campo magnético variable puede inducir un campo eléctrico muy pequeño. Aprenda cómo funcionan los Campos Electromagnéticos Pulsados (PEMF), sus efectos en los tejidos y cómo se pueden utilizar con los dispositivos Zapper-Pro, F-Gen y Tor-Gen.
Dos formas de transmitir frecuencias: los electrodos físicos emiten una señal por contacto con la piel, mientras que F-Gen y Tor-Gen lo hacen sin contacto directo. Tor-Gen funciona a través del Zapper-Pro, mientras que F-Gen también puede usarse como unidad independiente.
1. La electricidad forma parte del funcionamiento natural del cuerpo.
Las partículas con carga eléctrica (iones) se disuelven en los fluidos corporales. Entre los más importantes se encuentran los iones de sodio, potasio, calcio, magnesio y cloruro. La célula utiliza su membrana para controlar la cantidad de iones individuales que se encuentran dentro y fuera de la célula. Esta distribución desigual crea un potencial de membrana: una pequeña diferencia de potencial eléctrico entre el interior y el exterior de la célula.
En las células nerviosas y musculares, este potencial puede variar rápidamente. Esto crea un potencial de acción: un evento eléctrico que transmite información entre los nervios y da a los músculos la orden de contraerse. Por lo tanto, el potencial de membrana no es una mera curiosidad, sino una de las condiciones básicas de la vida.
Para mantener este equilibrio, la célula utiliza energía. La bomba de sodio-potasio transporta iones a través de la membrana y obtiene su energía del ATP, una molécula producida principalmente en las mitocondrias, las “centrales energéticas” celulares.
El potencial de membrana varía según el tipo de célula y su actividad. Por lo tanto, un solo valor no indica por sí solo si una célula está sana o enferma.
2. ¿Qué es exactamente el PEMF?
PEMF es el nombre genérico de dispositivos y aplicaciones que generan un campo electromagnético pulsante. No se trata de un campo magnético constante ni de las descargas eléctricas que solemos imaginar al pensar en la palabra «electricidad», sino de pulsos cuidadosamente diseñados.
Cuando una corriente pulsante fluye a través de una bobina, se crea un campo magnético pulsante a su alrededor. Este penetra la ropa y los tejidos sin contacto eléctrico con la piel. Según la ley de Faraday, puede crear o inducir un campo eléctrico muy pequeño en el tejido conductor.
El campo magnético transmite impulsos, y el tejido puede responder al campo eléctrico que se crea en él.
3. ¿Por qué la frecuencia no es el único factor importante?
La frecuencia indica cuántas veces se repite una señal por segundo. Un hercio (1 Hz) equivale a un ciclo por segundo. Las señales con la misma frecuencia, por ejemplo 10 Hz, pueden ser diferentes: ondas suaves o sinusoidales, rectangulares o compuestas por pulsos cortos y agudos.
Por lo tanto, al utilizar la terapia de frecuencia, es útil considerar las siguientes preguntas:
- ¿Qué frecuencia se elige?
- ¿Cuál es la forma de la señal o pulso?
- ¿Qué intensidad tiene la señal?
- ¿Cuánto dura cada pulso y durante cuánto tiempo está activa la señal (ciclo de trabajo)?
- ¿Cómo se transmite: mediante electrodos o un aplicador magnético?
- ¿A qué distancia del tejido se encuentra el aplicador, es decir, la parte del dispositivo que emite el campo?
- ¿Durante cuánto tiempo y con qué frecuencia se utiliza?
Esta es también la razón por la que los resultados de un estudio con un dispositivo PEMF no se pueden transferir automáticamente a cualquier otro dispositivo, incluso si muestra la misma frecuencia. La frecuencia es importante, pero es solo uno de los parámetros.
4. Zapper-Pro, F-Gen y Tor-Gen
Zapper-Pro con electrodos
La señal seleccionada se transmite directamente por contacto con el cuerpo mediante mangos de cobre o un conjunto seco. Se trata de una aplicación eléctrica por contacto.
Zapper-Pro + Tor-Gen
El Zapper-Pro genera y configura la señal, y el Tor-Gen conectado actúa como aplicador magnético. La aplicación es sin contacto, es decir, mediante un campo de torsión magnética pulsante.
F-Gen
El F-Gen permite el uso de frecuencias mediante un campo magnético pulsante. Funciona de forma independiente con frecuencias integradas, concretamente 1,2 Hz, 7,83 Hz y frecuencias solfeggio.
F-Gen transmite frecuencias mediante campos magnéticos y escalares pulsantes, mientras que Tor-Gen también crea un campo de torsión magnética pulsante. La transmisión se produce sin contacto directo con la piel, generando un pequeño campo eléctrico en los tejidos.
5. ¿Cómo responde la célula?
Las investigaciones demuestran que las células pueden responder de diversas maneras: mediante cambios en el paso de calcio a través de los canales de la membrana, la actividad de los receptores de adenosina y las sustancias implicadas en la inflamación, así como el metabolismo celular. Las células óseas responden, y también se potencian los procesos relacionados con la producción de ATP en las mitocondrias.
Esto no significa que un pulso magnético «cargue la célula como una batería» ni que repare automáticamente cualquier defecto. Significa que una célula viva responde a una señal física diseñada adecuadamente. La respuesta depende del tipo de tejido y su estado.
6. ¿Qué revelan las investigaciones?
Huesos y consolidación de fracturas
El hueso no solo es un soporte sólido para el cuerpo, sino también un tejido vivo que se renueva constantemente. Pequeños procesos eléctricos también participan en su curación, razón por la cual los investigadores llevan décadas interesados en si pueden ser estimulados por campos electromagnéticos pulsantes.
La mayor parte de la experiencia se centra en fracturas que sanan lentamente o que no sanan como se espera. En algunos casos, los profesionales médicos utilizan estimuladores eléctricos y electromagnéticos especiales. Las investigaciones demuestran que los campos electromagnéticos pulsados (PEMF) pueden favorecer la curación y reducir el dolor, pero los resultados varían según la fractura y el dispositivo. No obstante, los huesos siguen siendo una de las áreas mejor estudiadas en el uso de los PEMF.
Dolor articular y desgaste
Se han realizado numerosas investigaciones en personas con desgaste de la articulación de la rodilla. Los PEMF suelen reducir el dolor, mejorar la movilidad y facilitar los movimientos diarios.
Los PEMF son una opción acertada como complemento que puede combinarse con ejercicio adecuado, fisioterapia y otros métodos de cuidado articular.
Inflamación, tejidos blandos y heridas
La inflamación en sí misma no es perjudicial. Forma parte de la respuesta natural de defensa y reparación del organismo. El problema surge cuando es demasiado intensa, dura demasiado tiempo o interfiere con la reparación normal de los tejidos.
Las investigaciones demuestran que los PEMF pueden influir en los procesos mediante los cuales el organismo regula la inflamación y la reparación de los tejidos. Los resultados también se observan en algunas heridas, hinchazón y dolor postoperatorio. Es importante recordar que la inflamación por sobrecarga no es lo mismo que una infección bacteriana o una complicación más grave.
Sistema nervioso
El sistema nervioso es una especie de red eléctrica del cuerpo. Cada movimiento, sensación y mensaje entre el cerebro y el cuerpo viaja mediante impulsos eléctricos.
Los estudios en células, animales y seres humanos indican efectos sobre el dolor, la función nerviosa y la reparación de nervios periféricos dañados. Un campo específico es la estimulación magnética transcraneal (TMS), que utiliza impulsos mucho más intensos y dirigidos con precisión. Pese a la similitud del nombre, se trata de una tecnología médica distinta de los aplicadores PEMF habituales.
Importante: En caso de fractura reciente, herida abierta o con mala cicatrización, inflamación grave, sospecha de infección o enfermedad neurológica, es recomendable consultar a un médico antes de usar PEMF. Los PEMF pueden ser un apoyo complementario, pero no un sustituto del diagnóstico y el tratamiento necesarios.
7. ¿Cómo elegir el método de uso?
Al elegir, no es necesario que un método sea siempre mejor que otro. Se trata de diferentes vías de transmisión de la señal:
- Los mangos o los conjuntos secos son útiles cuando se desea un contacto eléctrico directo y la aplicación en áreas específicas del cuerpo.
- Las bandas y los electrodos locales permiten una aplicación dirigida mediante contacto en una zona concreta.
- Tor-Gen es conveniente cuando sujetar los mangos no es práctico, se desea una aplicación local sin contacto o se desea combinarlo con otros métodos de soporte de frecuencia.
- F-Gen es adecuado cuando se desea una aplicación magnética simple e independiente de sus frecuencias integradas.
No utilizamos diferentes aplicadores porque el cuerpo deba recibir "la mayor cantidad posible de todo", sino para elegir un método de transmisión adecuado según el propósito. En personas sensibles, es apropiado un inicio gradual y el monitoreo de la respuesta.
8. Seguridad y uso responsable
En la investigación, los dispositivos PEMF de baja energía se describen generalmente como no invasivos, pero «no invasivo» no significa «apto para todos en todas las circunstancias». Deben utilizarse de acuerdo con las instrucciones del producto específico.
- Las personas con marcapasos, desfibrilador, neuroestimulador, bomba de insulina u otro implante electrónico activo no deben utilizar el dispositivo sin la autorización expresa de un médico competente y del fabricante del implante.
- En caso de embarazo, epilepsia, cirugía reciente, hemorragia o enfermedad aguda grave, se requiere la consulta con un profesional de la salud antes de su uso.
- La terapia PEMF y el soporte de frecuencia no sustituyen la exploración física, el diagnóstico, los antibióticos para infecciones bacterianas, la cirugía, el tratamiento oncológico ni otras terapias médicas necesarias.
- Ante dolor inexplicado, debilidad repentina, dificultad para respirar, fiebre alta, signos neurológicos o empeoramiento rápido, lo primero es solicitar una valoración médica.
9. Más detalles de la literatura
Cómo afecta el PEMF a las células
El movimiento de iones, incluidos los iones de hidrógeno, crea campos eléctricos y magnéticos muy débiles. Además de transmitir información, favorece el metabolismo celular y el funcionamiento coordinado de tejidos y órganos.
El potencial entre el interior y el exterior de una célula sana es de aproximadamente -70 a -100 mV. Este voltaje permite a la célula realizar funciones metabólicas y mantener el equilibrio de sodio, potasio, cloruro, calcio, fosfato, glucosa y aniones proteicos.
Cuando las células se lesionan o enferman, comienzan a perder funcionalidad y energía. El suministro de oxígeno del tejido y la producción de ATP disminuyen, y, en consecuencia, también la función de la bomba de sodio-potasio. El dolor crónico y las enfermedades se asocian con una caída del potencial de membrana a aproximadamente -40 a -50 mV, mientras que a las células tumorales se les atribuye un valor de alrededor de -15 mV.
Importante: En fisiología, el potencial de membrana varía considerablemente entre los distintos tipos de células, y las células tumorales no presentan un voltaje único y universal. Por lo tanto, estos valores no deben utilizarse como una simple prueba diagnóstica ni como evidencia de que una célula sea sana o cancerosa.
Un pulso magnético transmite un estímulo energético al tejido. Una breve ráfaga aumenta rápidamente el potencial de membrana, para luego regresar a su punto de partida. Incluso cambios pequeños pero generalizados en la permeabilidad y el potencial de membrana desencadenan cambios significativos en las funciones celulares.
El efecto final es una restauración gradual del potencial de membrana mediante la activación de la bomba de iones sodio-potasio. A esto le sigue una cadena de reacciones químicas que involucran iones, proteínas, enzimas, otras moléculas y orgánulos celulares, especialmente mitocondrias. La acción eléctrica y bioquímica equilibra así la fisiología de la célula.
El corazón es el órgano con mayor carga eléctrica y, por lo tanto, por así decirlo, «no puede desarrollar cáncer». Sabemos que los tumores cardíacos primarios son extremadamente raros.
La acción de los campos magnéticos pulsados
Entre las áreas y objetivos generales del uso de campos magnéticos pulsados se encuentran:
- inflamación localizada;
- dilatación de los vasos sanguíneos, formación de nuevos vasos sanguíneos y mejor oxigenación de la sangre;
- Reducción del dolor crónico;
- Dolor e inflamación postoperatorios;
- Artritis, dolor articular, fibromialgia, dolor de espalda y espondilitis anquilosante;
- Dolor neuropático;
- Recuperación más rápida de lesiones en atletas;
- Retraso en la curación de fracturas, regeneración ósea, densidad ósea, osteoporosis y osteoartritis;
- Regeneración de músculos, ligamentos, piel y otros tejidos blandos;
- Enfermedad de Parkinson y Alzheimer y consecuencias de un accidente cerebrovascular;
- Migraña, insomnio, estrés, ansiedad y fobias.
La terapia con campos electromagnéticos pulsados (PEMF) a largo plazo puede ayudar con:
- Glaucoma y retinopatía;
- Dolores de cabeza y arteritis temporal de Horton o de células gigantes;
- Tinnitus o zumbido en los oídos;
- Mastoiditis y otitis media como complemento de la terapia antibiótica;
- Sinusitis, laringitis y faringitis;
- Abscesos dentales y granulomas solo en la fase inflamatoria;
- Osteoporosis mandibular y periodontitis;
- Herpes simple labial;
- Problemas musculoesqueléticos inflamatorios del cuello;
- Estenosis o estrechamiento de la arteria carótida;
- Hipertiroidismo o tiroides hiperactiva;
- Inflamación de la cápsula articular y los tendones, epicondilitis y síndrome del túnel carpiano;
- Rizartrosis o artrosis de la raíz del pulgar;
- Dolor nervioso durante y después del herpes;
- Hernia de hiato;
- Gastralgia o dolor de estómago;
- Síndromes hepatobiliares obstructivos e hígado graso;
- Desgarros musculares intercostales y dolor reumático;
- Hernias discales y ciática;
- Artritis de cadera y rodilla;
- Trastornos venosos;
- Pie diabético;
- Tendinitis de Aquiles;
- Síndromes depresivos;
- Enfermedad de Parkinson y parkinsonismo.
Esta es una lista de afirmaciones, no de indicaciones demostradas. Algunas de las afecciones mencionadas son graves y pueden requerir atención urgente o especializada. En particular, en caso de estenosis carotídea, trombosis, tromboflebitis, infecciones, enfermedades oculares, hipertiroidismo o enfermedades neurológicas, esta lista no debe servir como guía de automedicación.
Alivio del dolor
La cantidad de ATP en el tejido dañado disminuye, reduciendo así el suministro de oxígeno y nutrientes a las células. La disfunción de la bomba de sodio favorece la acumulación de sustancias metabólicas y tóxicas, que la persona percibe como dolor.
El alivio del dolor se produce principalmente debido a la disminución de la inflamación y la hinchazón, la relajación muscular, el efecto de las corrientes inducidas en las fibras nerviosas, la producción de endorfinas y el aumento de la actividad de la enzima lactato deshidrogenasa en los músculos expuestos.
Reparación tisular
Durante la curación, el cuerpo utiliza sus propias corrientes eléctricas. Estas no son solo una consecuencia de la lesión: también intervienen en la regulación de la reparación de huesos, cartílago, tejido nervioso y otros tejidos.
Problemas musculoesqueléticos
La estimulación con campos electromagnéticos pulsados (PEMF) ayuda con fracturas que no consolidan, fusión fallida tras la fijación articular, pseudoartrosis congénita, reparación de cartílago, artritis, artritis reumatoide y fibromialgia.
Razones del éxito:
- Aumento de la deposición mineral en el hueso;
- Angiogénesis, o desarrollo de nuevos vasos sanguíneos;
- Formación de colágeno y conversión de cartílago en hueso (osificación endocondral);
- Efectos sobre la membrana celular, incluyendo cambios en los canales de iones de calcio;
- Efectos mediados por citocinas, como TGF-β y PGE2;
- Aumento de la energía celular debido al incremento de la producción de ATP con pulsos repetidos.
Consolidación ósea, corrientes eléctricas y piezoelectricidad
En el pasado, se utilizaban electrodos para estimular electromagnéticamente la cicatrización ósea, insertándolos directamente en el foco de fractura. Posteriormente, se emplearon campos magnéticos pulsados con bobinas alrededor de la extremidad.
Un campo magnético pulsado induce un pequeño campo eléctrico en el tejido, del orden de unos pocos microvoltios por centímetro. Ambos componentes son importantes para el efecto fisiológico: el componente eléctrico y el propio campo magnético.
Los campos magnéticos pulsados (PEMF) se utilizan principalmente en fracturas con pseudoartrosis, consolidación retardada y tras osteotomías o transecciones óseas quirúrgicas. También se ha descrito su efecto estimulante en la formación ósea alrededor de implantes dentales, el crecimiento y desarrollo de células cartilaginosas (condrocitos), la angiogénesis, la liberación de FGF-2 del endotelio y la formación de proteínas de andamiaje intercelular como el agrecano y el colágeno tipo II.
La carga mecánica sobre el hueso induce una diferencia de potencial eléctrico y pequeñas corrientes, que tradicionalmente se han explicado mediante el efecto piezoeléctrico. Estos fenómenos eléctricos estimulan el desarrollo de células progenitoras en células formadoras de hueso y cartílago (osteoblastos y condroblastos) y participan en la deposición de cristales de calcio.
El campo magnético mueve partículas cargadas en el fluido extracelular, que es un buen conductor, y las pequeñas corrientes y potenciales resultantes pueden actuar como señales para la formación de hueso y cartílago.
Según algunos autores, las vitaminas D, especialmente la D3, y K podrían contribuir a mantener los huesos y el cartílago y acelerar la formación de tejido óseo nuevo durante el tratamiento de la zona afectada.
Los procesos de remodelación ósea responden principalmente al componente eléctrico de los campos electromagnéticos pulsados (PEMF). Dado que el campo eléctrico inducido es muy pequeño en comparación con el campo magnético que lo crea, pueden requerirse potencias bastante altas para obtener un efecto rápido.
Nervios, mielina y factores de crecimiento
Las investigaciones realizadas desde la década de 1970 han demostrado la posibilidad de regeneración nerviosa inducida por PEMF y su vaina de mielina protectora, así como su potencial importancia para la recuperación de lesiones de la médula espinal. Entre los factores de crecimiento nervioso importantes mencionados en la literatura se incluyen el factor de crecimiento nervioso (NGF), el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF) y el factor de crecimiento de fibroblastos (FGF).
La activación del tejido nervioso con ondas pulsadas aumenta la concentración de AMPc, una molécula que transmite mensajes dentro de las células. Esta molécula participa en la regulación del movimiento del calcio a través de la membrana y la secuencia de respuestas celulares relacionadas con la glucosa disponible.
También se han demostrado resultados beneficiosos en lesiones de los nervios mediano y cubital, nervios ciáticos, nervios peroneos, otros nervios periféricos y vainas de mielina.
Esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y campos muy débiles.
Estudios en pacientes con esclerosis múltiple han mostrado mejoras significativas en el control de la vejiga, las habilidades cognitivas, la fatiga, la función de la mano, la movilidad, la sensibilidad, la espasticidad y la visión.
En la enfermedad de Parkinson, los campos electromagnéticos pulsados (PEMF) pueden reducir la discapacidad y mejorar las habilidades cognitivas deterioradas.
La literatura también aborda otros trastornos del sistema nervioso central y la médula espinal, así como problemas psiquiátricos, incluyendo la depresión y los trastornos del estado de ánimo.
Importante: Los resultados pueden variar de persona a persona.
Las investigaciones sugieren que estas terapias pueden ser beneficiosas para problemas de espalda, escoliosis, lumbalgia, ciática, dolor nervioso, problemas de la columna cervical, hernias o lesiones discales y otras afecciones en las que se busca la regeneración del tejido nervioso.
10. Uso responsable
Los procesos químicos, eléctricos y mecánicos del cuerpo están interconectados. Los pulsos eléctricos o magnéticos externos pueden, bajo ciertas condiciones, afectar el intercambio iónico, la transmisión de señales, el metabolismo y la reparación tisular. Por lo tanto, al utilizarlos, es importante elegir la señal, el aplicador, el tiempo y el objetivo adecuados, e incluir la terapia de frecuencias en un enfoque holístico del cuidado corporal.
Fuentes y lecturas adicionales
- U.S. Food and Drug Administration. Bone Growth Stimulators – Executive Summary. Resumen de los métodos de estimulación ósea no invasiva, sus indicaciones, beneficios y riesgos.
- Peng L. y cols. Effectiveness of Pulsed Electromagnetic Fields on Bone Healing: A Systematic Review and Meta‑Analysis of Randomized Controlled Trials. Bioelectromagnetics, 2020.
- Hannemann P.F.W. y cols. The effects of low‑intensity pulsed ultrasound and pulsed electromagnetic fields bone growth stimulation in acute fractures: a systematic review and meta‑analysis of randomized controlled trials. Archives of Orthopaedic and Trauma Surgery, 2014.
- Nelson F.R. y cols. Non‑invasive electromagnetic field therapy produces rapid and substantial pain reduction in early knee osteoarthritis: a randomized double‑blind pilot study. Rheumatology International, 2013.
- Wuschech H. y cols. Effects of PEMF on patients with osteoarthritis of the knee: a double‑blind, placebo‑controlled, randomized clinical trial. Bioelectromagnetics, 2015.
- Trock D.H. y cols. The effect of pulsed electromagnetic fields in the treatment of osteoarthritis of the knee and cervical spine. Journal of Rheumatology, 1994.
- Tsai M.T. y cols. Pulsed electromagnetic fields affect osteoblast proliferation and differentiation in bone tissue engineering. Bioelectromagnetics, 2007.
- Yan J.L. y cols. Pulsed electromagnetic fields promote osteoblast mineralization and maturation needing the existence of primary cilia. Molecular and Cellular Endocrinology, 2015.
- Vincenzi F. y cols. Pulsed electromagnetic fields increased the anti‑inflammatory effect of A2A and A3 adenosine receptors. PLoS ONE, 2013.
- Kwan R.L.C. y cols. PEMF therapy promotes healing and microcirculation of chronic diabetic foot ulcers: a pilot study. Advances in Skin & Wound Care, 2015.
- Stiller M.J. y cols. A portable pulsed electromagnetic field device to enhance healing of recalcitrant venous ulcers: a double‑blind, placebo‑controlled clinical trial. British Journal of Dermatology, 1992.
- Therapeutic Waves, capítulo «Pulsed Electro-Magnetic Fields (PEMF)», pp. 103–114. Material fotografiado utilizado como base del contenido; para completar la referencia bibliográfica faltan el autor, la editorial y el año de publicación.
