La fotobiomodulación ofrece esperanza a quienes padecen neuropatía
Si usted sufre de neuropatía, la terapia de fotobiomodulación (PBM), que utiliza longitudes de onda específicas de luz, como la roja y la infrarroja cercana, para estimular los procesos biológicos celulares, puede brindarle alivio.
Investigaciones recientes han demostrado que la PBM es particularmente eficaz cuando se combina con otras terapias, convirtiéndola en una herramienta poderosa para el manejo del dolor neuropático. La terapia actúa mejorando la función mitocondrial, aumentando la síntesis de trifosfato de adenosina (ATP) y reduciendo el estrés oxidativo y la inflamación.
Estos efectos son especialmente beneficiosos para quienes padecen neuropatía periférica, donde el daño nervioso causa dolor, entumecimiento y hormigueo. Los estudios han demostrado que la terapia de PBM ayuda a aliviar estos síntomas y ofrece un tratamiento alternativo o complementario sin necesidad de medicamentos. Las longitudes de onda utilizadas en la terapia de FBM suelen abarcar desde la luz roja hasta la infrarroja cercana, actuando sobre los nervios afectados y promoviendo la curación a nivel celular.
Se ha demostrado que la combinación de fotobiomodulación (PBM) con otras terapias, como el ejercicio o la terapia de ultrasonido, proporciona mejores resultados que el uso de cualquiera de ellas por separado. Por ejemplo, la combinación de PBM con estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) ha demostrado ser muy eficaz para reducir significativamente el dolor y mejorar la función nerviosa en el síndrome del túnel carpiano, una forma común de neuropatía.
Otro estudio halló que el uso de PBM en combinación con una muñequera en pacientes con síndrome del túnel carpiano resultó en una reducción del dolor, una mejora de la fuerza de agarre y una mejoría del estado funcional. Estas terapias combinadas actúan sinérgicamente para promover la curación y restaurar la función.
Más allá de la neuropatía: Los amplios beneficios de la PBM para la salud neurológica
Si bien el alivio de la neuropatía es un beneficio importante de la terapia con PBM, su potencial se extiende mucho más allá de los problemas de los nervios periféricos. La investigación ha mostrado resultados prometedores en una variedad de trastornos neurológicos y neuropsiquiátricos. Por ejemplo, la PBM ha mostrado efectos positivos en el manejo de los síntomas de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
Combinada con el ejercicio, la terapia de fotobiomodulación (PBM) ha demostrado potencial para ralentizar la progresión de la enfermedad y mejorar la función motora en estas afecciones. En el ámbito de la salud mental, la PBM reduce la ansiedad y los comportamientos depresivos cuando se utiliza junto con tratamientos convencionales o estrategias de enriquecimiento ambiental.
En pacientes con accidente cerebrovascular, la combinación de PBM con otras terapias, como la estimulación eléctrica neuromuscular, ha dado lugar a mejoras en la función cognitiva y la movilidad. Esto sugiere que la PBM podría ser un valioso complemento a su plan de tratamiento si padece diversos problemas neurológicos, no solo neuropatía.
La PBM como una poderosa herramienta para optimizar la salud
La PBM destaca como una de las herramientas más poderosas para optimizar la salud disponibles en la actualidad gracias a la tecnología moderna. Es importante comprender una verdad fundamental sobre la biología humana: el cuerpo necesita una exposición regular a la luz roja e infrarroja, preferiblemente a diario. La naturaleza nos diseñó para recibirla a través de la luz solar en la piel expuesta, pero los estilos de vida modernos y los cambios estacionales a menudo lo dificultan.
Las saunas de infrarrojo lejano como una excelente alternativa
Las saunas de infrarrojo lejano ofrecen una excelente alternativa, proporcionando la radiación infrarroja necesaria y beneficiosos efectos desintoxicantes. Sin embargo, recuerde que esto no reemplaza la necesidad de hacer ejercicio. Para una salud óptima, caminar diariamente, alcanzando entre 8000 y 10 000 pasos, sigue siendo fundamental. Si no ha consumido aceites vegetales durante al menos seis meses, caminar al mediodía con poca ropa puede aumentar considerablemente los beneficios.
En los meses de invierno o con mal tiempo, combinar caminatas regulares con sesiones de sauna de infrarrojo garantiza que el cuerpo reciba la dosis diaria necesaria de radiación infrarroja.
Si bien las saunas y la luz solar ofrecen una valiosa exposición de todo el cuerpo a la radiación infrarroja, los dispositivos PBM ofrecen beneficios únicos al dirigirse a áreas específicas que necesitan tratamiento terapéutico. Este enfoque específico es especialmente valioso al tratar lesiones o cuando se necesita un tratamiento focalizado. La ventaja de la PBM radica en su precisión: administra las longitudes de onda óptimas a las áreas donde se necesitan terapéuticamente.
Comprensión de la ventana óptica
Más de la mitad de las longitudes de onda provenientes del sol (53 %) se encuentran en el espectro rojo, infrarrojo cercano, infrarrojo medio e infrarrojo lejano. Cada una de estas longitudes de onda ofrece importantes beneficios para la salud. Los rayos solares se dividen en tres categorías:
- Luz ultravioleta (UVA, UVB y UVC), que constituye el 7 % del espectro solar.
- Luz visible (violeta, índigo, azul, verde, amarillo, naranja y rojo), que abarca desde los 400 hasta los 700 nanómetros y representa el 39 % del espectro.
- Luz infrarroja invisible (infrarrojo cercano, medio y lejano), que abarca desde 700 hasta 10 000 nanómetros y representa el 54 % del espectro solar.
En biofísica, conocemos el término ventana óptica, que comprende longitudes de onda desde aproximadamente 600 hasta 1100 nanómetros. A 600 nanómetros, nos encontramos con luz rojo-anaranjada, y alrededor de 700 nanómetros entramos en la región del infrarrojo cercano, que se vuelve invisible y alcanza su punto máximo alrededor de 1500 nanómetros.
La ventana óptica ideal se ubica aproximadamente en el centro del espectro infrarrojo cercano, entre 600 y 900 nanómetros. En este rango, las longitudes de onda son lo suficientemente largas como para penetrar profundamente en el cuerpo y alcanzar los tejidos, pero no son absorbidas en gran medida por la hemoglobina, la melanina y el agua.
Por debajo de los 600 nanómetros, los rayos no penetran profundamente, y los que sí lo hacen son rápidamente absorbidos por el cuerpo debido a la hemoglobina y la melanina. El punto óptimo de la ventana óptica se encuentra alrededor de los 800 a 810 nanómetros, que es el rango clásico del infrarrojo cercano.
La luz infrarroja cercana también es beneficiosa.
Uno de los principales mecanismos de beneficio de la exposición a la luz infrarroja es el aumento de la producción de ATP en las mitocondrias. Todas las células que poseen mitocondrias se benefician de la exposición a la luz roja e infrarroja cercana.
Otro beneficio notable de la luz infrarroja cercana es la producción de melatonina: el 95 % de la melatonina se produce en las mitocondrias en respuesta a la luz infrarroja cercana. La melatonina liberada por la glándula pineal representa solo el 5 % de la melatonina total en el cuerpo.
Las mitocondrias son orgánulos diminutos presentes en la mayoría de las células, responsables de la producción de energía celular, y la disfunción mitocondrial es la causa principal de la mayoría de las enfermedades crónicas. La melatonina es un potente antioxidante que reduce el estrés oxidativo en las mitocondrias. Al neutralizar los radicales libres que se producen durante el metabolismo celular normal, la melatonina reduce el daño donde más se necesita —en las mitocondrias— y contribuye a su óptimo funcionamiento.
La melatonina también aumenta el glutatión, un importante desintoxicante. Es importante destacar que la melatonina que se ingiere por vía oral nunca llega a las mitocondrias. La melatonina oral ayuda a regular el sueño cuando se toma en el momento adecuado (por la noche, justo antes de acostarse), pero no afecta al estrés oxidativo en las mitocondrias. La única forma de desencadenar este proceso es exponiendo la piel a la luz infrarroja cercana.
Además de aumentar la energía y la producción de melatonina, otros beneficios de la luz infrarroja cercana incluyen la activación de la conversión de retinol (vitamina A) en retinoides, que el cuerpo necesita para la producción de vitamina D y el procesamiento de la hemoglobina, y el aumento de la liberación de óxido nítrico (NO), que mejora la circulación sanguínea y la vasodilatación.
Recomendaciones de dosificación
Pasar tiempo al aire libre proporciona una exposición natural a la luz infrarroja cercana, pero muchas personas no pasan tiempo al aire libre con regularidad. Se ha demostrado que la terapia con luz roja e infrarroja cercana es eficaz para mejorar el rendimiento deportivo y la recuperación, siendo el dispositivo PBM mucho más eficaz que la luz solar porque proporciona longitudes de onda más específicas. Esto también se aplica a afecciones médicas como la miopatía y la neuropatía.
Encontrar la cantidad justa de luz roja, infrarroja cercana e infrarroja es ideal para la salud en general. Una cantidad insuficiente no tendrá ningún efecto biológico, y una cantidad excesiva entrará en la zona inhibitoria. Entonces, ¿cuál es la dosis ideal para una sola sesión? La mayoría de los estudios científicos utilizan entre 5 y 50 julios. (Un julio es una unidad de medida de la energía que se suministra al cuerpo en vatios por segundo).
La recomendación general es exponerse a la mayor cantidad posible de luz solar natural y luego aplicar una dosis de 25 julios, descansando ocasionalmente. Con un panel luminoso grande, esto significaría 10 minutos en la parte frontal del cuerpo y 10 minutos en la parte posterior, para un total de 20 minutos.
No existen reglas fijas para elegir un dispositivo, pero la luz roja generalmente no penetra profundamente y es más adecuada para afecciones de la piel. La luz infrarroja cercana penetra más profundamente, lo cual es ideal para la regeneración muscular y la función cognitiva. Un dispositivo combinado ofrece lo mejor de ambos mundos, pero necesitará dedicarle aproximadamente un 50 % más de tiempo en comparación con un dispositivo que utiliza solo luz infrarroja cercana.
La eficacia de la fotobiomodulación (PBM) depende de factores como la longitud de onda, la densidad de potencia y la duración de la terapia. Si está considerando la PBM para la neuropatía u otras afecciones de salud, consulte con un profesional de la salud con experiencia en esta terapia. Este profesional le ayudará a determinar los parámetros más adecuados para su afección específica y le guiará sobre cómo incorporar la PBM para obtener los mejores resultados.
Al investigar la PBM como opción de tratamiento, tenga en cuenta que suele ser más eficaz como parte de un enfoque holístico de la salud. Combinar la PBM con cambios en el estilo de vida, como una dieta equilibrada y ejercicio regular, puede potenciar sus beneficios y mejorar su salud en general.
