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Frequency Therapy Healing
Guía de zappers

El nervio vago

El cuerpo humano cuenta con 12 pares de nervios craneales, los cuales conectan el cerebro con diversas partes del organismo, tales como la cabeza, el cuello y el tronco.

Algunos envían información sensorial al cerebro, incluidos detalles sobre olores, lo que se ve, sabores y sonidos. Estos nervios tienen funciones sensoriales. Otros nervios craneales controlan el movimiento de diversos músculos y la función de algunas glándulas. Estas se conocen como funciones motoras.

Si bien algunos nervios craneales tienen funciones sensoriales o motoras, otros poseen ambas. El nervio vago es uno de estos. Los nervios craneales se designan mediante números romanos y se ordenan según su ubicación. El nervio vago también se denomina décimo par craneal (o nervio craneal X).

¿Qué afecta el nervio vago?

El nervio vago, también conocido como nervio neumogástrico, es responsable de diversas funciones de los órganos internos, entre ellas:

  • la digestión
  • la frecuencia cardíaca
  • la respiración
  • la actividad cardiovascular
  • acciones reflejas, como toser, estornudar, tragar y vomitar

Desempeña un papel en el sistema nervioso autónomo, el cual controla acciones que las personas realizan de forma inconsciente, como la respiración y la digestión.

También establece una conexión entre el intestino y el cerebro, lo que forma parte de lo que los científicos denominan «eje intestino-cerebro». En los últimos años, los expertos han estudiado este eje para buscar vínculos entre afecciones como la obesidad y la depresión.

Anatomía y función del nervio vago

La palabra «vagus», en latín, significa «errante» o «que vaga». Es un nombre muy apropiado, ya que el nervio vago es el nervio craneal más largo. Se extiende desde el tronco encefálico hasta una parte del intestino grueso.

Las funciones sensoriales del nervio vago se dividen en dos componentes:

  • Componentes somáticos. Se trata de sensaciones en la piel o en los músculos.
  • Componentes viscerales. Son sensaciones que se perciben en los órganos del cuerpo.

Las funciones sensoriales del nervio vago incluyen:

  • proporcionar información sobre sensaciones somáticas provenientes de la piel detrás de la oreja, la parte externa del conducto auditivo y ciertas zonas de la garganta;
  • proporcionar información sobre sensaciones viscerales provenientes de la garganta, el esófago, los pulmones, la tráquea, el corazón y la mayor parte del tracto digestivo;
  • desempeñar un papel menor en el sentido del gusto cerca de la base de la lengua.

Las funciones motoras del nervio vago incluyen:

  • estimulación de los músculos de la garganta, la laringe y el paladar blando, cerca de la parte posterior de la cavidad oral
  • estimulación de los músculos del corazón, lo que ayuda a reducir la frecuencia cardíaca en reposo
  • estimulación de contracciones involuntarias en el tracto digestivo —incluyendo la faringe, el estómago y la mayor parte del intestino—, las cuales permiten el desplazamiento de los alimentos a través del aparato digestivo

Evaluación del nervio vago

Para evaluar el nervio vago, un médico puede comprobar lo que se conoce como reflejo faríngeo (o reflejo de arcada). El médico utiliza un bastoncillo de algodón suave para estimular la parte posterior de la garganta a ambos lados, lo que provoca dicho reflejo en la persona.

Si la persona no presenta el reflejo faríngeo o de arcada, esto podría deberse a problemas en el nervio vago, lo cual puede indicar una alteración en el funcionamiento del tronco encefálico.

Los médicos pueden valorar la función del nervio vago mediante el examen de aspectos cardiovasculares. También miden la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respuesta cardiovascular al ejercicio. Una lesión en el nervio vago puede, efectivamente, provocar problemas en el sistema cardiovascular.

Problemas relacionados con el nervio vago

Lesión nerviosa

Debido a la extraordinaria longitud del nervio vago, una lesión en este afecta a numerosas áreas y puede provocar una gran variedad de síntomas.

Los posibles síntomas de una lesión en el nervio vago incluyen:

  • dificultades para hablar
  • pérdida o cambio en la voz
  • dificultad para tragar
  • pérdida del reflejo nauseoso
  • presión arterial baja
  • frecuencia cardíaca lenta
  • cambios en el proceso digestivo
  • náuseas o vómitos
  • distensión abdominal o dolor abdominal
  • depresión y ansiedad en personas con dificultades respiratorias o enfermedades cardíacas

Los síntomas dependen de qué parte del nervio esté dañada.

Gastroparesia

Los expertos señalan que una lesión en el nervio vago puede provocar una afección denominada gastroparesia. Esta afección afecta a las contracciones involuntarias del sistema digestivo, lo que impide que el estómago se vacíe correctamente.

Los síntomas de la gastroparesia incluyen:

  • náuseas o vómitos; en particular, el vómito de alimentos sin digerir varias horas después de haber comido
  • pérdida de apetito o sensación de saciedad poco después de empezar a comer
  • dolor urente en el pecho
  • dolor abdominal o distensión abdominal
  • pérdida de peso inexplicable
  • fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre

En algunas personas, la gastroparesia aparece tras una vagotomía. La vagotomía es una intervención quirúrgica que consiste en seccionar ramas del nervio vago que inervan las células secretoras del estómago o del duodeno; anteriormente, este procedimiento se realizaba sobre todo en pacientes con úlceras gástricas o duodenales.

Se sabe que existen estudios que han examinado el efecto de la estimulación del nervio vago en personas con gastroparesia de leve a moderada sin una causa subyacente conocida. Tras 4 semanas, los síntomas suelen mejorar, incluida la capacidad de evacuación intestinal.

Con los dispositivos «Zapper» que ofrecen la opción de seleccionar o programar frecuencias desde 1 Hz hasta 1 MHz, puede utilizar el siguiente programa:

Gastroparesia:

120 Hz, 200 Hz, 900 Hz, 47.500 Hz, 15.670 Hz, 115.900 Hz, 434.500 Hz, 540.000 Hz, 670.000 Hz, 790.000 Hz

La fuente de las frecuencias es etdfl.com; las frecuencias se han convertido de kHz a Hz.

Síncope vasovagal

El síncope, o desmayo, es una pérdida de conciencia repentina y de corta duración debida a una isquemia cerebral. Puede estar causado por una presión arterial baja, falta de oxígeno o trastornos neurológicos o psicógenos; en todos los casos, se produce un suministro insuficiente de oxígeno al cerebro. El síncope vasovagal ocurre, en particular, en situaciones como un dolor intenso repentino, permanecer de pie durante periodos prolongados, estar en lugares concurridos, exposición al calor, entre otras circunstancias similares. El nervio vago estimula ciertos músculos del corazón que ayudan a reducir la frecuencia cardíaca. Cuando se produce una reacción excesiva, esto puede provocar una caída repentina de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, lo que deriva en un desmayo o síncope vasovagal.

Los factores que desencadenan el síncope vasovagal no siempre están claros, pero pueden incluir el embarazo, el estrés emocional y el dolor.

Además de este tipo de desmayo, es posible que experimente:

  • sensación de calor
  • debilidad
  • visión en túnel
  • zumbido en los oídos
  • sudoración excesiva
  • presión arterial baja
  • frecuencia cardíaca lenta o irregular

En caso de sufrir un desmayo, le recomendamos acudir a un médico para descartar posibles causas graves. Para prevenir los desmayos, es probable que su médico le recomiende ingerir abundantes líquidos o evitar levantarse de forma repentina, además de otras posibles medidas.

Estimulación del nervio vago

La estimulación del nervio vago implica el uso de dispositivos, como los llamados «Zappers», que emplean impulsos eléctricos para estimular el nervio y pueden ajustarse a frecuencias específicas. La terapia de frecuencia también puede ser útil en algunos casos de epilepsia y depresión que no responden a otros tipos de tratamiento. Especialmente en estos últimos casos, le recomendamos consultar a su médico.

Los expertos señalan que el nervio vago podría establecer una conexión entre la depresión, las enfermedades metabólicas y las afecciones cardíacas. Esto significa que la estimulación del nervio vago podría ayudar a abordar diversos problemas de salud.

Los neurólogos también emplean un dispositivo que suele implantarse bajo la piel del tórax y conectarse, mediante un cable, al nervio vago izquierdo. Al activarse, el dispositivo envía señales a través del nervio vago hacia el tronco encefálico, transmitiendo así información al cerebro.

La estimulación del nervio vago también puede ser útil para otras muchas afecciones, como la esclerosis múltiple, la uveítis autoinmune posterior, la enfermedad de Alzheimer y las cefaleas en racimos (o cefaleas episódicas).

Recomendamos utilizar dispositivos *zapper* que permitan configurar las frecuencias mencionadas, concretamente desde 1 Hz hasta 1 MHz (Spooky2, Zapper-Pro, Resonant Light):

En el caso de trastornos relacionados con el décimo par craneal (nervio vago), se pueden emplear los siguientes programas:

40 Hz, 320 Hz, 700 Hz, 880 Hz, 5.780 Hz, 32.500 Hz, 181.930 Hz, 621.690 Hz, 705.530 Hz, 815.700 Hz

Gastroparesia (parálisis de la musculatura de la pared estomacal debida a una alteración en la inervación del estómago):

120 Hz, 200 Hz, 900 Hz, 47.500 Hz, 15.670 Hz, 115.900 Hz, 434.500 Hz, 540.000 Hz, 670.000 Hz, 790.000 Hz

La fuente de las frecuencias es etdfl.com; los valores se han convertido de kHz a Hz.

Investigación y otras consideraciones

Los expertos señalan que el nervio vago podría ofrecer pistas sobre diversos problemas de salud.

Salud mental y bienestar

Dado que la estimulación del nervio vago puede ayudar en el manejo de la depresión, muchas personas buscan diversas formas de estimularlo para mejorar su bienestar mental.

Estos métodos incluyen:

  • técnicas de respiración diafragmática (respiración óptima)
  • uso de agua fría
  • uso de frecuencias para la estimulación (electroterapia mediante dispositivos *zapper* programables)
  • biorretroalimentación (*biofeedback*)
  • yoga

Según las investigaciones, la respuesta vagal disminuye con la edad. Las personas con un tono vagal fuerte logran relajarse con mayor facilidad tras un episodio estresante; además, su organismo gestiona mejor la inflamación y los problemas digestivos, y regula con mayor eficacia los niveles de azúcar en sangre.

Consulte siempre a su médico antes de probar nuevas estrategias terapéuticas, ya que no todas podrían ser adecuadas para usted.

Artritis reumatoide

La estimulación del nervio vago podría ayudar a reducir la gravedad de la artritis reumatoide, una afección inflamatoria que provoca dolor e hinchazón en las articulaciones, además de otros síntomas corporales. Según las investigaciones, los marcadores de inflamación en el organismo disminuyen de forma significativa tras aproximadamente 12 semanas.

Conclusión

El nervio vago interviene en numerosas funciones corporales y puede establecer una conexión entre distintas zonas, como el cerebro y el intestino. Se ha demostrado que la estimulación dirigida al nervio vago resulta útil para personas con epilepsia o depresión, y también se perfila como una opción prometedora para el tratamiento de la artritis reumatoide.

Los expertos señalan que una mayor investigación sobre el nervio vago podría ayudar también en el manejo de la diabetes, la obesidad, las enfermedades cardíacas y otras afecciones que conllevan procesos inflamatorios.

Lea más sobre los 12 pares de nervios craneales y sus frecuencias en el artículo relacionado.